¿Cómo trabajar las emociones en infantil?

En la etapa de Educación Infantil, los niños y niñas comienzan a descubrir el mundo, a relacionarse con los demás, y sobre todo, a conocerse a sí mismos. Por eso, aprender a identificar, expresar y gestionar las emociones se convierte en un pilar fundamental de su desarrollo personal y social. En el colegio Sagrado Corazón de Ronda, de Fundación Spínola, entendemos que la educación emocional es una forma de vivir el día a día en el aula.
Trabajar las emociones desde edades tempranas implica ofrecer un entorno seguro y afectivo donde cada niño es siempre escuchado, comprendido y valorado. A través del juego, de los cuentos, de la música y de las rutinas cotidianas, nuestros pequeños aprenden a poner nombre a lo que sienten: alegría, enfado, miedo, tristeza o sorpresa. Este proceso también le ayuda a desarrollar empatía, a mejorar su comunicación y a convivir de forma positiva con los demás.
Familia y escuela, de la mano
Los docentes desempeñamos un papel clave como modelos emocionales; mostramos cercanía, respeto y serenidad ante las diferentes situaciones y enseñamos a los niños que todas las emociones son válidas e importantes y se pueden aprender a gestionarlas.
Además, implicar a las familias en este proceso refuerza el aprendizaje y crea coherencia entre lo que se vive en casa y en el colegio.
Estrategias adaptadas
Algunas de las actividades que realizamos en nuestro centro en la etapa de infantil para fomentar la educación emocional son:
- “Los momentos del sentir”, en los que hablamos al comenzar el día sobre cómo nos encontramos;
- “Volvemos a la calma”, un momento donde podemos relajarnos cuando lo necesitamos,
- El uso de recursos visuales como el “termómetro/semáforo/tarros de las emociones” que facilitan la identificación de los sentimientos.
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También trabajamos mucho con cuentos tanto a la hora de la oración como durante el día, que nos ayudan a reflexionar sobre la amistad, la frustración o la alegría de compartir; entre otros tantos valores.
En este camino de educación emocional, es fundamental adaptar las estrategias a las características y necesidades de cada grupo, ya que cada niño vive y expresa sus emociones de forma única. Por ello, promovemos la observación constante y el acompañamiento individualizado, brindando espacios donde pueden expresar libremente lo que sienten sin miedo a ser juzgados.
Preparados para afrontar los retos de la vida
Incorporamos dinámicas cooperativas, dramatizaciones y actividades plásticas que les permiten explorar distintas emociones a través del cuerpo, el arte y la imaginación. Además, trabajamos la resolución de conflictos de manera positiva, enseñándoles a escuchar, dialogar y buscar soluciones juntos. De esta forma, el colegio Sagrado Corazón de Ronda se convierte en un entorno que no solo enseña conocimientos, sino también valores, habilidades sociales y emocionales esenciales para la vida.

Educar las emociones es sembrar las bases para que nuestro alumnado crezca feliz, seguro y sean capaces de afrontar los retos de la vida. En definitiva, enseñar con el corazón para que ellos aprendan con el suyo.
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