Cuidamos la energía como bien común desde el Proyecto 50/50

En el colegio creemos que educar también significa aprender a cuidar. Por eso, llevamos varios cursos impulsando el Proyecto 50/50, una iniciativa que busca fomentar la eficiencia energética y la responsabilidad compartida en el uso de los recursos en toda la comunidad educativa.
El corazón del proyecto es sencillo pero poderoso: todos formamos parte del equipo energético. Profesores, alumnos, familias, personal de administración y servicios, y la comunidad de hermanas; trabajamos juntos para observar, analizar y mejorar el uso que hacemos de la energía y el agua en el centro. De hecho, un estudio científico avala el impacto del Proyecto 50/50 para lograr transformar los hábitos y optimizar el consumo de recursos.
Nuestra vivencia local
Desde el inicio, hemos descubierto que pequeños gestos tienen un gran efecto. Apagar las luces cuando no son necesarias, revisar el uso de los aparatos eléctricos o aprovechar la luz natural son acciones sencillas que nos hacen sentir protagonistas de un cambio real.
La presencia de familias en el equipo es muy positiva, porque les ayuda a formar parte activa de la vida de nuestro centro y nos recuerda que el cuidado de los recursos también se vive en casa.
Uno de los momentos más significativos en la trayectoria de este proyecto ha sido la Gymkana 50/50, en la que participaron alumnos de primaria y ESO. Fue una experiencia que conectó a todo el colegio y nos ayudó a comprender, de forma divertida, cómo nuestros hábitos influyen en el consumo energético.
Uno de nuestros profesores comentaba: “Lo más enriquecedor es ver cómo los alumnos se implican y nos recuerdan a los adultos que también debemos ser coherentes con lo que enseñamos. Ellos se convierten en auténticos guardianes de la energía”.
Los estudiantes, por su parte, destacan que este proyecto les ayuda a comprender que la energía es un bien común y que cuidarla es una forma de cuidar el planeta y a las personas.
Un aprendizaje compartido
Las reuniones mensuales del equipo energético nos han permitido analizar los datos de consumo, revisar acuerdos y proponer iniciativas. Los alumnos mayores han asumido un papel protagonista, convocando reuniones y trasladando acuerdos a sus compañeros. Aunque aún tenemos retos —como dar más visibilidad al proyecto en las clases y en los espacios comunes—, la ilusión y el compromiso de todos son palpables.

El Proyecto 50/50 no solo nos invita a ahorrar energía, sino que nos enseña a trabajar en equipo, a dialogar y a tomar decisiones conjuntas. Es un aprendizaje que va más allá de lo académico: nos educa en la responsabilidad, la solidaridad y el compromiso con el futuro. Esta iniciativa además nos conecta con otros centros educativos de la Fundación Spínola, red educativa de la que formamos parte, dando lugar a momentos de convivencia y aprendizaje que logran impulsar nuestro compromiso local.
En el Colegio Sagrado Corazón de Ronda seguiremos trabajando con entusiasmo para que la energía se convierta en un bien común que cuidemos entre todos.
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